No hay mirada sin pensamiento.

Proyecto en desarrollo..

Afterlight

Desde la infancia vivo entre momentos de nitidez y de opacidad. El queratocono —una condición que altera la forma de la córnea  y modifica la trayectoria de la luz — reveló algo fundamental: antes del reconocimiento, el cuerpo negocia con la luz, completa lo que falta y estabiliza lo que tiembla.

Afterlight nace de esta experiencia y habita el instante anterior a que las cosas se hacen visibles: cuando la luz llega antes que el objeto, la atmósfera importa más que el detalle y la sensación precede al reconocimiento.

Cuando la estabilidad visual deja de ser una certeza, ¿cómo seguimos confiando en lo que vemos? El proyecto desplaza la atención hacia el propio proceso de ver.

En ese espacio, la imagen no se impone: se negocia.